Capítulo 61. La corona que se volvió una carga
—¿Hablas en serio? ¿Reunión de la junta directiva? ¿Hoy?
Aletta estaba de pie frente al espejo, dando golpecitos bruscos sobre su vientre abultado. El vestido de seda azul oscuro le resultaba asfixiante por la carga que Adrian le había impuesto esa mañana.
Adrian, que estaba ajustándose la corbata detrás de ella, se limitó a observar el reflejo de su esposa en el espejo con calma.
—Es solo una revisión trimestral, nada más.
—Estoy de licencia por maternidad, Adrian. El médico me pidió que desca