43. TODOS LOS CAMINOS
ELLA
Había visto este edificio tantas veces que no estaba segura de si encontraría algo nuevo ahora.
Entre caminando con la mirada en alto mientras todos los presentes comenzaban a murmurar si yo realmente era la Señora de la Raza.
Al llegar a la recepción encontré a la mujer que muchas veces me dieron ganas de matar, pero esta vez no llegué a hablar con ella. Avance dejándola con la palabra en la boca, seguí mi camino hacia la oficina de Damian; la pude escuchar gritando mi nombre, como si fué