27. LA TORMENTA
EL
Había sido difícil poner atención durante todo el desayuno, solo escuchando como mis padres discutían; amaban el hecho de recibir regalos y respeto, pero no estaban felices sobre la naturaleza de mi matrimonio, aunque no pudieron hacer nada. Ya estaba acordado y hecho público, retractarme pondría a mi familia y mi reinado bajo escrutinio.
-Ragnar, ¿estas escuchando? .- levanté la vista y mi madre intentaba descifrar mi expresión.
-Disculpa, estoy algo distraído. - le di un trago al café, hab