Esa noche ambos se quedaron en el apartamento de la joven. Alonso sintió todo lo contrario a lo que pensó que iba a sentir estando en un lugar que había pertenencido a Fernando.
Resulta, que ese lugar nunca había sido habitado ni siquiera amueblado por él, posiblemente desde el inicio estaba destinado para Anna.
A la mañana, despertaron temprano e hicieron el amor, como si fuesen los mismos de siempre, enamorados y apasionados.
Después de bañarse, ella preparó el desayuno.
_ Veo, que tienes todo