Anna estaba sin palabras ante semejante propuesta, por su mala experiencia prefería no convivir con nadie más. Deseaba tener su propio espacio en donde vivir según sus reglas.
Además no quería volver a ser dama de compañía de nadie, más allá de que había amado a Dolores como a una madre, no dejaba de ser una especie de intrusa en esa casa.
Alonso la miró y entendió la incomodidad de Anna, así que trató de salvarla de aquella invitación que según él estaba fuera de lugar.
_ Madre, realmente n