Ximena luchaba para librarse del agarre de James.
_ ¡Sueltame maldito malnacido!_ gritó con fuerza _¡Te odio!
James sonrío burlándose.
_ ¿Me odias? Hace unas horas no me decías eso, tampoco se lo decías al hombre que durmió contigo en Mallorca _dijo echándose a reir.
Ximena se puso roja de furia comenzando a gritar improperios_ tratándo de librarse de sus ataduras.
_¡Maldito monstruo!
James permaneció imperturbable, como siempre. Mirando y analizando la situación, viendo de que manera podría