La luz de la mañana se derramaba suavemente por la habitación de Alice, iluminando las suaves ondas de su cabello mientras lo cepillaba con cuidado. Estaba sentada en el borde de la cama, con sus pequeñas manos apoyadas en su regazo, observándome con esa mirada pensativa, casi calculadora, que a veces tienen los niños.
"Papá dice que mi cabello se ve mejor con raya al medio", dijo, ladeando la cabeza.
Le sonreí, cepillando suavemente. "La raya al medio está bien, pero hoy vamos a probar algo un