Anoche, después de que Alice me llevara a su habitación, prácticamente jugamos y me enseñó su habitación y sus lugares favoritos de la casa.
Margaret me contó la rutina de Alice y me vi obligada a preguntarle por qué necesitaba una niñera cuando Margaret estaba disponible las 24 horas y además era una figura materna perfecta para ella.
Se encogió de hombros y dijo que no podía darme respuestas, que se jubilaría pronto y que, de todos modos, se jubilaría pronto, pero que aún no se lo había dicho