Hiram tomó el teléfono. En la pantalla se veía que el móvil de Martin estaba dentro de una transmisión en vivo. El directo era un caos absoluto, y una voz masculina gritaba emocionada:
—¡Joder, joder, joder! ¡Esto es un bombazo histórico! ¡La estudiante transferida de nuestra universidad se enfrentó directamente al diputado Fabian y se subió al escenario con un megáfono de mercado! ¡Hermanos, ¿lo están viendo?!
—¡La transferida es una bestia! ¡Vamos, hermanos, mándenme regalos y me adelanto par