POV: Sigrid
El camino del coliseo al Palacio Dorado tiene trescientos pasos.
Los conté. Es una costumbre que Haldor me enseñó hace seis años: contar pasos en las procesiones importantes para que el cuerpo tenga algo concreto a lo que aferrarse mientras el alma hace cálculos más complicados. Los trescientos pasos de este camino eran, por protocolo, los pasos de la coronación de los Reyes Sol del Sur. Ningún Rey Luna los había caminado en setecientos años.
Yo los caminé hoy con un niño híbrido en