Mundo ficciónIniciar sesión— T— tú... — tartamudeó mirando hacia abajo.
El agua salada más el viento helado y los pechos llenos no van de la mano cuando te enfrentas a un hombre.
Especialmente un hombre como Benjamin Bennet, quien aunque no me tocó, suspiró mostrando el deseo que sentía por mí.
— ¡Entra en! — resopló mirándome a los ojos. — ¡Estás jodidamente expuesto!
Miro h







