Punto de vista de Xaden
"¿Cómo te encuentras?", pregunté suavemente, mirando a Maeve mientras estábamos sentados juntos en el coche.
Estábamos a pocos minutos de llegar a Piedra Luna y, cuanto más nos acercábamos, más empezaba a asustarse. Sus respiraciones rápidas y superficiales resonaban en mis oídos, su rodilla rebotaba como un martillo neumático, sus manos temblorosas se rascaban las uñas hasta casi hacerlas sangrar.
No fingí preguntarme por qué.
Joder, yo sabía por qué ella estaba asus