"No tienes elección", dijo el Rey con firmeza. Su aura se oscurecía a medida que su cólera empezaba a hacer acto de presencia. "Este es tu deber como hijo de la realeza, Lucas. No puedes echarte atrás porque no depende de ti".
Lucas se mordió el labio y asintió. No estaba seguro de si esto era lo que quería, pero sabía que no tenía elección. Le preocupaba lo que iba a pasar cuando ella llegara.
¿Quién era esa chica?
.......
La Princesa Mia estaba sentada a bordo del barco, mirando a lo lejo