Punto de Vista de Maeve
Estaba sola.
Rodeada de una oscuridad total, donde todo lo que podía ver era el espacio vacío frente a mí y todo lo que podía sentir era un escalofrío amargo y frío que picaba mi piel como millones de agujas finas. Caminé… y caminé… y caminé por lo que parecieron kilómetros, buscando algo que siempre parecía estar fuera de mi alcance.
Por cada paso que di, fueron necesarios cien más.
Y cada vez que gritaba, me hundía en un abismo donde tenía que luchar con todo para s