Punto de vista de Maeve
No lo entendía.
Me pasé la última hora, quizá más, leyendo un capítulo tras otro de este libro sobre el embarazo, mientras Xaden se ocupaba de un montón de papeleo y de unas cuantas llamadas telefónicas a varios dignatarios, pero nada de lo que leía guardaba similitud alguna con lo que yo estaba experimentando.
El aumento de peso del feto no era nada extraño. Sin embargo, engordar casi el doble de lo que debería en el primer mes era, al parecer, un concepto extraño