La invitación olía a cajón cerrado y sal.
Adriana la encontró entre dos papeles administrativos sin valor aparente, escondida dentro del doble fondo del sobre fino que habían sacado del paquete de Moneghetti. No estaba dirigida a nadie de forma visible. El papel era marfil, grueso, con un borde azul desvaído por el tiempo y una tipografía demasiado sobria para parecer una trampa. Justo por eso lo parecía más.
Yacht Club de Monaco
Nuit des Donateurs
19 juin 2006
Entrée — Pavillon Ouest
Salo