Mía se siente extraña, está allí ayudando a rellenar frascos de conservas y etiquetando, se ríe de las anécdotas de Giovanna en La Toscana, mientras que Dalia la regaña cuando va a contar cosas demasiado íntimas.
Saber que puede confiar en ellas es lo mejor que le puede pasar justo en ese momento, porque después de todo lo que ha pasado con Nathan, es como si estuviera muriendo poco a poco. De pronto, recuerda que no ha visto a Steven y no duda den preguntar.
—¿El doctor está bien? No lo he v