VALANTE
El nightclub estaba ruidoso.
La música hacía temblar el suelo bajo mis pies. El bajo era tan pesado que lo sentía en el pecho, un golpeteo constante que coincidía con el ritmo de mi corazón. Las luces se movían por la sala en destellos rojos y azules, estroboscópicas sobre la multitud. La gente estaba apretujada en la pista de baile, cuerpos moviéndose sin propósito, el sudor brillando en su piel. Gritaban por encima de la música, alzaban bebidas al aire, reían sin razón.
Caminé a trav