Capítulo 33: Una sentencia.
Riccardo no aguantó la emoción, lo único que su corazón le pidió fue tenerla entre sus brazos. Ella y el bebé que estaba esperando.
-No tienes idea de la felicidad que me estás dando. -dijo Riccardo decidido a pasar el resto de la noche haciéndole el amor.
-Por supuesto que lo sé, porque puedo sentir la magnitud de esta felicidad en mi corazón y creciendo dentro de mí.
Sí, sucedió exactamente lo que Riccardo deseaba. Hicieron el amor en la playa, entraron en la mansión cubiertos por el agua sal