Capítulo 32: El Señor del Mediterráneo.
-¡Riccardo la camisa!
Demie lo llamó antes de que bajara de su yate como un loco para correr a los brazos de su reina.
Habían pasado ocho meses desde el nacimiento de su princesita Vittoria. El capo se negaba rotundamente a separarse de su mujer y de sus niñas, pero como la mujer inteligente que era, Sabrina no tardó en aprender a controlar la línea y ganarse el respeto de los Betas. Así Riccardo no tenía más motivos para seguir ejerciendo de macho súper protector. Había llegado la hora de volv