Capítulo 36: El deseo de venganza.
Con la cabeza en alto, cargando dos pistolas semiautomáticas y escuchando en su interior como el último pedacito de su corazón caía en un agujero, profundo, oscuro y sinfín que Sabrina estaba dejando en su interior, Riccardo recurrió a la única motivación que tenía para seguir respirando, para seguir siendo un monstruo…el deseo de venganza.
Riccardo miró a sus Betas, hombres que no temían nada y que vivían exclusivamente para ser su sombra. La lealtad a su capo los había llevado hasta aquel mom