Tratamiento completado.
Emir
Los pasos que daba ahora eran firmes, sólidos. Por fin, podía caminar sin el bastón, y eso era un avance monumental para mí. Cada día me sentía más fuerte, y lo mejor de todo es que Eiza estaba a mi lado para ver cada detalle. Estaba más que feliz, a este ritmo, pronto podré casarme con la mujer que amo.
—Ahora nada te detendrá, tus músculos están cada día más fuerte.—Expreso besándome.
—Te has dado cuenta, ¿verdad? —le dije, acercándome con una sonrisa—. Mis piernas tienen más fuerza, ha