Luchando por mi empresa.
Emir
Este día fue uno de los más importantes de mi vida. Acompañado de Eiza y los niños, me dirigí a la notaría privada para hacer lo que tanto había anhelado, legalizar a Eleazar como mi hijo. Ya era hora de que llevara mi apellido, que ambos niños fueran oficialmente Rockefeller, Eiza con esa calma y fortaleza que siempre me sorprende, estaba a mi lado, sosteniendo a los pequeños. A pesar de lo que hemos pasado, hoy era un paso hacia el futuro que tanto deseábamos.
El proceso fue algo largo.