—Cinco años, Valentina —recordó él, con voz dura—. Cinco años durará este contrato entre ambos. Lo sabes.
Valentina sintió como si le hubieran dado una bofetada. Abrió los ojos, sorprendida por el cambio de tema.
—¿Qué?
—Son cinco años en los que podrás realmente alcanzar tu objetivo —continuó Declan, implacable, usando la lógica empresarial para esconder su vulnerabilidad—. Por favor, no pierdas de vista lo que te has propuesto. Querías recuperar tu nombre, querías ser más fuerte que tu famili