Capítulo 36
Anitta
Me agarré el pelo con rabia, después de escuchar a esa zorra vestida de macho, intentando desafiarme.
—Las cosas se nos han ido completamente de las manos, Albert. No me vengas con la misma historia de siempre, porque hice todo lo que me dijiste y mira dónde estamos... retrocediendo, retrocediendo, idiota —le grité a mi hermano, que insistía en intentar más cosas sin sentido.
—Pues tienes que esforzarte más, hermanita. La mujer insignificante de la que hablaste el otro