Desde la perspectiva de Ivy
La semana después de la evaluación transcurrió como el agua sobre la piedra, lenta y pesada y sin forma.
Me lancé de lleno al Alderton. Llegaba temprano y me quedaba hasta tarde y documenté todo lo que podía documentarse, los detalles de la cornisa y las luminarias originales y los estucos en la cara del balcón que habíamos descubierto bajo una capa posterior de pintura que resultaron ser extraordinarios, un patrón de vides y hojas que recorría toda la longitud de la