Desde la perspectiva de Ivy
Diana Reyes llegó a las diez de la mañana con un maletín y un cuaderno y esa calidad específica de quietud que tienen algunos profesionales, la que dice lo estoy observando todo y no podrás saber qué estoy pensando.
Era cálida. Eso fue lo que me sorprendió primero. Me estrechó la mano con una sonrisa que le llegaba a los ojos y dijo que agradecía que le hubiéramos dedicado tiempo y pidió un vaso de agua, que Adrian trajo sin que se lo pidieran, y ella le dio las grac