Emir llegó hasta el hotel donde se encontraba Camila; esta le abrió la puerta y le hizo ingresar.
—Aquí estoy, soy todo oídos.
—¿Dices que la mugrienta no te da bola? —Emir asintió—. ¿Qué, a Daniel le gusta?
—Sí, salió con ella el fin de semana, se veían muy felices… hasta que llegué yo.
—¿Crees que le gusta Dani?
—No lo sé, puede que sí, mi bro tiene buena pinta.
—Eso suena muy interesante. Entonces hay que hacer algo para unirlos, algo que decepcione definitivamente a Arvid.
—¿Qué tiene