Le bastó verla para saber que no era Kristhel. Una vez que aquella muchacha se retiró, Marlín cuestionó.
—¿Trabaja aquí una joven llamada Kristhel Randall?
Daniel frunció el ceño.
—¿La conoces?
—Sí, Kris es mi ahijada y desde hace unos meses la estoy buscando. ¿Dónde está? ¿Necesito verla? Cariño… Esa joven es muy importante para mí.
—Tía, no sabía que la conocieras. Mucho menos que la estuvieras buscando. Ella dijo no tener a nadie.
—No tenías cómo saberlo, cariño. Y me da gusto que ella haya