25. este fin de semana será… inolvidable
Por supuesto que el universo iba a conspirar en mi contra. La semana pasó en un abrir y cerrar de ojos, a pesar de todos mis esfuerzos por hacer que el tiempo se arrastrara.
¿Y el resfriado? Ni rastro de él. Ni siquiera cuando me quedé unos minutos a propósito en el balcón, enfrentando el viento helado sin abrigo, se dignó a aparecer.
Ahora, aquí estoy, sentada en un avión comercial entre James y Vitória. Ella charla animadamente con Gabriel, intentando incluirme en la conversación, pero mi m