145. No Puedo Quedarme Aquí Sin Ti
Por un momento, solo lo miro fijamente a Ethan, intentando asimilar lo que acaba de decir. La idea de que se aleje, aunque sea por poco tiempo, me aprieta el pecho como si alguien me hubiera dado un puñetazo.
Me muerdo el labio, sintiendo que las lágrimas regresan. Primero los rumores, ahora esto. Es como si todo se estuviera derrumbando a la vez.
— Yo… no puedo quedarme aquí sin ti —se me escapan las palabras antes de que pueda detenerlas.
— No vas a quedarte sin mí, mi vida —dice, acarici