Katherine
Qué increíble es cómo las palabras de la persona a la que más amas con locura en este mundo son las que más te lastiman. A veces, quien más te lastima y daña no es necesariamente alguien que no te quiera, sino alguien quien te quiere y a quien tú mismo también quieres.
—Realmente lo siento, Katherine. No puedo no sentirme culpable de todo esto. Siento que soy el responsable que te pasen estas cosas. Tú no te mereces vivir así. No puedo soportar verte sufrir, hoy casi me da un infart