—Lo arreglaré. Dile que es su misión y que tiene que cumplirla. —Le dije, y ella se rio, sabiendo que a Rebel no le iba a gustar nada.
—Vale, pero escucha bien, Daniel. No estará contenta con esto. Sé que tienes algún tipo de historia con ella, pero ya no es la chica que recuerdas; está rota, dañada. Eso la hace peligrosa, y tú te la follaste, luego te largaste. Así que tu polla ahora estará en la línea de fuego. Anda con cuidado, Daniel. —Me advirtió antes de colgar.
Tiré el teléfono en el asi