—Come, princesa, que tenemos que prepararnos para la revelación. Rebel ya está convencida de que el bebé es una niña —dijo con una risita mientras también besaba mi vientre. Ajustó mi manta y colocó la bandeja sobre mi regazo. Rebel estaba mirando fijamente mi tostada y aunque sabía que ya había desayunado, yo no podría comerlo todo.
—Toma, puedes quedarte con mi tostada. No podré comerla toda —le pasé los trozos de tostada y ella sonrió, dándome las gracias antes de comerla mientras yo me conce