Libro 2. Capítulo 20. Se termina la noche.
Maddison Spencer – Bennett.
Solo un segundo fue necesario para desearlo por completo. Pero en el fondo de mi mente, sabia perfectamente que no debía ni podía confiar en él. ¡El hombre tenía una reputación que lo presidia!
Entendía que debía ser cuidadosa. Por mucho que me tentara o que lo deseara, no podía sucumbir ante sus encantos, los cuales saltaban a la vista… Así como una paleta dulce implorando por ser probado por mis labios. Era un metro noventa de puro musculo. Pecho amplio, manos gran