Mundo ficciónIniciar sesiónAmelia miró boquiabierta a Salvatore.
La tensión y el miedo cruzaron su frente, pero su confesión no la sorprendió. Realmente no. Después de todo, esta no sería la primera vez que alguien intentaba acabar con la vida del hombre.
La última vez, incluso había sido ella quien le quitó la bala.
Con la mayor calma posible, preguntó:
—¿Quién te quiere muerto? ¿Y por qué







