POV: Zoé Dupont
El silencio en el salón era denso, pegajoso. Camille estaba de pie en el centro, bajo la lámpara de araña, posando como una reina oscura esperando a su consorte. Yo seguía en mi rincón, hecha un ovillo en el sillón, tratando de hacerme invisible dentro de la gasa transparente que no ocultaba nada.
—Ya casi están aquí —susurró Camille, saboreando el momento—. Puedo oler su ira. Es delicioso.
Un segundo después, el mundo explotó.
No llamaron al timbre. No forzaron la cerradura.
Un