POV: Zoé Dupont
El sol se hundió tras los picos de los Alpes como una moneda de oro cayendo en un pozo de sangre. En cuanto el último rayo desapareció, el silencio de la montaña se rompió. No fue un rugido, ni un grito; fue el sonido de miles de pies arrastrándose sobre la nieve endurecida.
—Ya están aquí —dije, ajustándome el auricular.
Estaba en la Sala de Control, un búnker de monitores y pantallas táctiles situado en el corazón del hotel. A mi lado, un grupo de cazadores de la Nueva Orden r