POV: Léo Blanc
El agua estancada me llegaba a la cintura, y cada paso que daba era una lucha contra el lodo que parecía tener manos propias, intentando arrastrarme hacia el fondo. El aire en este rincón de los Pirineos no era aire; era una sopa espesa de moho, azufre y la estática de una magia que se estaba pudriendo.
—Dime otra vez que este era el "camino seguro", Elena —susurré, levantando mi pistola por encima de mi cabeza para mantenerla seca.
A mi espalda, Elena avanzaba sobre una balsa de