POV: Zoé Dupont
El sonido del cuerno seguía vibrando en las paredes, un tono tan bajo que hacía que los dientes me castañearan. Lucien me escoltó de vuelta al ático bajo una guardia de lobos tan cerrada que apenas podía ver el pasillo.
En el salón, Léo nos esperaba. Estaba sentado en la mesa de conferencias, rodeado de mapas antiguos y pergaminos amarillentos que olían a cripta. No tenía su habitual sonrisa cínica; tenía una expresión de absoluta gravedad que me puso los pelos de punta.
—Ese sonido... —dije, quitándome la chaqueta manchada de ceniza—. Lucien dice que es la Cacería Salvaje. Léo, ¿qué sabes tú que nosotros no?
Léo levantó la vista. Sus ojos azules estaban nublados por el cansancio y algo parecido al remordimiento.
—Sé que tu familia, Zoé, guardaba secretos mucho más oscuros que los celos de Gaspard —dijo, lanzando una carpeta de cuero negro sobre la mesa—. Lucien, los "Segadores" no son vampiros. Al menos, no del todo.
Lucien se acercó a la mesa, apoyando los puños sobr