POV: Lucien Blanc
El mundo se volvió rojo.
No hubo sonido. El rugido del viento, los disparos, los gritos de los hombres muriendo... todo desapareció. Lo único que existía era el olor. Ese olor cobrizo, dulce y nauseabundo que eclipsaba el aroma a nieve y pólvora.
Sangre de mi Mate.
Vi a Zoé caer sobre la nieve como una muñeca de trapo a la que le han cortado los hilos. Sus manos fueron instintivamente a su abdomen, y cuando el líquido oscuro empezó a brotar entre sus dedos, mi corazón dejó de