POV: Lucien Blanc
El mundo se volvió rojo.
No hubo sonido. El rugido del viento, los disparos, los gritos de los hombres muriendo... todo desapareció. Lo único que existía era el olor. Ese olor cobrizo, dulce y nauseabundo que eclipsaba el aroma a nieve y pólvora.
Sangre de mi Mate.
Vi a Zoé caer sobre la nieve como una muñeca de trapo a la que le han cortado los hilos. Sus manos fueron instintivamente a su abdomen, y cuando el líquido oscuro empezó a brotar entre sus dedos, mi corazón dejó de latir.
—¡ZOÉ!
El grito me desgarró la garganta. Salté hacia ella, mis rodillas golpeando el suelo duro de la azotea, ignorando el hielo que se clavaba en mi piel.
Dante estaba allí, pálido como un fantasma, con las manos extendidas, pero yo lo empujé con un rugido salvaje. ¡No la toques! ¡Nadie la toca!
La tomé en mis brazos. Estaba ovillada en posición fetal, boqueando como un pez fuera del agua. Aparté sus manos empapadas para ver la herida.
Mi estómago dio un vuelco. No era un rasguño. La bal