Alejandro
I. La Cápsula Fría
El búnker de interrogación, enterrado a cien metros bajo la Torre Cifuentes, era conocido como la Cápsula Fría. No por la temperatura, sino por el aislamiento sensorial. Las paredes, recubiertas de un material absorbente, garantizaban un silencio absoluto, diseñado para magnificar la voz de la conciencia.
Yo observaba a través del cristal de visión unidireccional, paralizado por la autoridad del veto. El Acero estaba a raya, forzado a la pasividad por el miedo a que