Mundo ficciónIniciar sesiónLa sorpresa de su visita en mi habitación me tiene con las cejas arqueadas y una sonrisa espontánea que no puedo evitar y creo que es una recompensa justa a todos los sinsabores que he tenido durante mi camino hasta aquí y la persona que lo ha provocado.
Aike me corresponde y mira con esa sonrisa pícara que me encanta y yo decido quitarme la chaqueta y dejarla en uno de los sillones y ambos nos encontramos a medio camino, pero él me arrastra con delic







