Mundo ficciónIniciar sesiónAike y yo nos estamos mirando con una sonrisa de oreja a oreja con anticipación a todo lo que va a pasar. Sus ojos destellan calor y lujuria a partes iguales, y solamente su sonrisa hace que me recorra un escalofrío que va desde mi columna y me irradia de pie a cabeza y siento cómo mi centro se moja.
Me siento tan vulnerable entre sus brazos, como si mi capa de sarcasmo y egoísmo se derritiera ante su presencia cálida y su imponente fortaleza, lo cual







