Mundo ficciónIniciar sesiónLogro llegar a uno de los árboles que están en el borde del bosque, mientras trato de calmarme.
Mi corazón late como si hubiera estado en una maratón, pero trato de mantener la calma. De seguro me podré ocultar por unas horas, hasta que se me ocurra cómo evitar a Adrien. Quizás corra hasta salir de este maldito lugar y ya veré después cómo darle una excusa a Hal de mi ausencia, porque en definitiva Adrien no debe encontrarme ni sospechar siquiera que estoy en su propia manada.
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