Ariam y Gauri se adentraron en el Central Park mientras disfrutaban del aire fresco que corría. El sol aún no había alcanzado su máxima intensidad, por lo que el camino hacia el café del parque resultó agradable.
Finalmente, llegaron al pequeño café que estaba situado cerca del lago del parque. Era un lugar tranquilo, con mesas al aire libre, que ofrecían una vista espectacular del lago, decorado con pequeñas plantas en macetas y lámparas colgantes que creaban un ambiente cálido y acogedor. El