Él sonrió.
—Supongo que el desenlace ha sido mejor de lo que esperábamos y ahora entiendo eso de que las cosas siempre suceden con un propósito. Porque realmente parece que es así —soltó y la atrajo otra vez hacia él, dejando otro beso sobre su mejilla.
—Sí, un día estás mal y al otro puedes sentirte equilibrado otra vez. Ya es tarde, deberías irte y conduce con cuidado —le pidió con amor.
Él no se podía ir sin antes darle un beso en la boca y entregarle un abrazo cálido en despedida.
Pronto lo