Seguía insegura de hacerlo, pero los dos le estaban haciendo la petición y ya no podía negarse a ello. Además, en el fondo de su ser, ella quería poder conocer a la persona que había pasado por tanto y, a pesar de todo, no se había rendido. La madre de esa criatura tan preciosa que tenía un corazón de Ángel y la sonrisa más linda que podía curar los momentos más complicados.
—Vale, lo haré —se decidió, un poco nerviosa por ello.
En ese momento estaba llena de ansiedad, pero Paul, que constantem