El empresario había permanecido sentado en la silla de su oficina mientras revisaba algunos papeles, tenía la cabeza en el asunto de la niñera. Hasta ese día no tenía información sobre ella, lo cual le provocaba un mal humor y la sensación de que había sido engañado por la joven que no se había presentado ni se había comunicado con él. Sus pensamientos se centraban en la importancia de encontrar a alguien adecuado para cuidar de su hija, Abril.
Isaac irrumpió en la oficina sin previo aviso, lo