Cuando llegó a la cafetería que se encontraba frente al Hospital Central, Andrea se apeó del coche y se encaminó hacia el interior del local.
Una vez cruzó el umbral de las puertas acristaladas, en un rincón de la cafetería vio que Alex se encontraba sentado a una mesa, junto a un hombre sumamente guapo.
Inspirando profundamente, se acercó a ellos, sintiéndose ansiosa de saber qué había sucedido con su hermana.
Al ver a la muchacha, Leo no pudo evitar abrir los ojos de par en par, sorprendido